Restauro mis ideas
en el transcurso esquivo de una verdad,
fumo el último misterio
de un cigarrillo nervioso.
Ella no respeta ningún silencio
y enfría frases sobre la mesa,
se describe, me cansa su descrpción,
completo el esquema rutinario
desplazando ni conciencia
a cierta humillación.
No se si dormiré lo suficiente
creo que ya he dormido hoy
por cada palabra no dicha
por las ideas censuradas
otra vez
por mi ignota religión.
sábado, 2 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario