Todavía tengo mis manos
para escribir, para luchar
que es lo mismo.
Todavía tengo mis manos
para escribir, para amar
que es igual.
Aún no recito mi última palabra
ni he amado a la última mujer,
será esperanza
a pesar de mis piernas
a pesar de mi alma.
Todavía tengo mis manos
y con eso alcanza.
lunes, 4 de agosto de 2008
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1 comentario:
Un detalle para nada menor es contar con vuestras manos en la edificacion de las ideas y deseos. No por nada se castiga a los poetas mas certeros y reales con la amputacion de ellas.
Felicitaciones nuevamente.
Lost Acapulco!!!
R.S.
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