sábado, 13 de septiembre de 2008

GABY

Y un día todos supieron

lo que ya sabían,

conocida la hipocresía

su masividad asquerosa.

Ante tanta falsedad

se asomaron desde un aula

los ojos celestes de Gaby,

se asomaron desde una risa

como un cielo escribiendo

lo que ya soñaba escribir.

Con mi algarabía desocupada

me rescaté en sus palabras

sin estridencias,

solo el volumen suficiente

para acercarme a su rostro

a la hermosura de su canción,

esos días la mejor canción.

El recorrido risueño a su casa

adolescente a veces adolecido

y ese dibujo inquieto

que despilfarré exagerado

jugandome a sus manos

tan dóciles y mias

que siguen en mi piel.

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