domingo, 26 de octubre de 2008

REFUGIO

Corresponde en este refugio

alertar a los sentidos

para sufragar cierta esperanza.

No es sometiendo creencias

que brindaré con un vino nuevo,

ansioso como mis besos

por desplegarse dentro de tu boca.

Será un gráfico confuso en el alma

el paisaje contradictorio de estas noches,

en mis pies caminaré de la misma forma,

en mis ojos los colores habrán cambiado.

En algún momento, en algún lugar,

ya no seré refugiado

pues si lo sigo siendo,

entonces, no será un refugio

sino mi vida, mi única vida

CANTARIA

Cantaría al despertar

las imprecisas notas

extraviadas en la madrugada,

con el aliento escaso

de haber fumado vidas,

con el aliento rancio

de un borrachin cualquiera,

pero cantaría

porque estarías en mis ojos.

SEÑORA DE LA COLONIA SANTA CECILIA

Hay palabras

que van y vienen indiferentes,

hay quien escribe,

hay quien recita.

Usted, señora de la colonia Santa Cecilia,

de la avenida Pueblo Nuevo,

usted, señora de las pobrezas de Acapulco,

de las tristezas de la pobreza

y el cansancio de la soledad,

lee su vida en mi tinta

y es su amanecer

un poema, que ahora es suyo.

Usted, me pidió que me cuide,

que cuide mis manos,

para seguir armando letras,

para seguir armando soles,

nada mas que eso,

tan inmenso como el mar,

tan lejos de mi Mataderos,

tan pocos minutos señora

justifican todos mis años.

Usted seguirá amaneciendo,

recitando un adios,

yo seguiré escribiendo

y escribiré para sus días

como siempre lo he hecho,

sin saberlo.

miércoles, 15 de octubre de 2008

FABIAN

Fui circo,

también esgrimista de nariz roja

y espada sin protección.

¿Quien dice que soy,

que seré,

como viviré,

como moriré?

Todos hablan

se permiten consejos,

que es no conocerme.

Ahi sureño

tengo un amigo

que sabe de esto

y acompaña,

que es mi gloria,

un compañero,

como los que perdí,

compañeros

que reían conmigo cada sol,

hoy tengo uno

y vale toda la vida.

CARTA A SEBITA

Tantos años como yo

tendrías compañero,

tantas horas de vuelo,

como fueron mis viajes

que deberías haber viajado conmigo.

Sebastián, Sebita,

los días fueron mejores

de lo que creíamos

allá en ese turro febrero,

hay vida, mucha vida

y hay muertes innecesarias

por las que lucharías.

Pero el resumen es positivo,

como te digo, con una sonrisa,

las madrugadas de los

veinticuatro de marzo

en nuestra plaza.

Hay mucho luchador naciendo,

creciendo, nunca nos abandonaron.

Sebita, decile a los demás

que se queden tranquilos,

ganamos a pesar de todo,

somos libres

como quisimos ser.

FIEBRE

El furioso calor de no tenerte,

esta fiebre inconcebible

apagada algunas horas

por vehementes alcoholes silvestres.

Tengo la ridícula esperanza

de besarte cada mañana,

de dormir con tu espalda

en mis labios cada noche.

Son mentiras todas las verdades,

cada una de las que penetran

la impaciencia de mujeres sin nombres,

son verdades todas las mentiras

porque en la fatiga de lo inconciente

siempre las amo.

Tan pronto como se despejan las sábanas

retorna humillante

el color de cada cielo,

el ardor reflejo, consecuente,

la enferma manía que tengo por vos.

domingo, 12 de octubre de 2008

RESUMEN

He respondido demasiado,

una pregunta,

otro reproche

y mas juicios.

He hablado suficiente

para alguien que habla poco,

dice mucho

y escucha siempre.

He vivido arriesgando,

como todos, muriendo,

como algunos, naciendo.

MILONGUITA


Celia, verdades,

mentiras a veces

como todos,

las necesarias nomás.

Imperante, solidaria

llena de ríos,

tratando de enseñar

aunque uno no quiera aprender.

Celia va, Celia viene

y eso es mucho.

Molesta a tantos su sinceridad,

su nunca rendirse,

a mi me sale aprecio.

No comparto ni una idea

casi ni una frase con ella,

pero llena de vida

a pesar de sus pesares.

Celia no tiene edad

tiene futuros,

siempre futuros.

AMANECER TARDIO

Hablás cristalina

desde la nebulosa historia

que te diagramó.

A veces te deseo,

otras ni pienso en vos,

a veces sos la vida,

otras estorbás,

siempre te amo

aunque no quiera ser tu abrazo.

Pasarán los años

como pasaron las euforias

y asi, de pronto,

en un amanecer tardío

rezaré tu nombre,

implorando imperativo,

todo tu amor.