lunes, 4 de agosto de 2008

ADIOS

Es largo, tan largo

que disimula su profundidad,

tantas veces adios

que fue adios sin palabras.

Muchas hojas rotas

como sueños.

A veces quiero saber de vos

pero ya no quiero

A veces lavo la nostalgia y la seco

para ver si te veo brillar

pero ya no te veo.

Alguna noche acusaste a mi temor

ocultando tu miedo

la posibilidad de estar cerca

de quemarte con tanto fuego.

Aún así no puedo decirte que te quiero

porque te amo

a pesar de los pesares,

a pesar de las virtudes,

a pesar de no ser en nuestras vidas

y sin remediar el adios no dicho

sigo secuestrando la fantasía

de estar en tus ojos,

de que me ames como decías.

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